El retorno a La Palma de la campana de ‘La Verdad’ permite el encuentro de dos reproducciones de la capitana de Colón: la nao Santa María

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La devolución de la histórica pieza se va a producir el mismo día que se botó el velero naufragado en 1899: el 12 de abril, 145 años después de que La Verdad fuese lanzado al agua de la bahía de la antigua Villa del Apurón.

Artículo publicado el 25-03-2018 en:  El diario.es   El Time.es  La Voz de La Palma.com

Si hubiésemos de determinar cuál es la embarcación más célebre de la historia, posiblemente hubiese un acuerdo generalizado en que ésta debería ser la nao Santa María, la capitana de la flotilla con la que Cristóbal Colón hizo el viaje que amplió el mundo en 1492, con la incorporación de América al conocimiento occidental, se informa en nota de prensa.

Aunque en los viajes colombinos, todos con escala en Canarias, La Palma no desempeñó ningún papel al no ser puerto de recalada del Almirante, lo cierto es que a lo largo del siglo XVI fue escala de enorme importancia en la Carrera de Indias, primer nombre que recibió América en el Reino de Castilla.

El hecho de que La Palma fuese la última isla conquistada por los españoles en el siglo XV solo fue incorporada al Reino de Castilla en 1494, le evitó protagonismo colombino, si bien en el 525 aniversario de aquel viaje inicial la campana de La Verdad coloca a La Palma en un escenario de protagonismo, que además coincide con la efeméride también del 525 aniversario de fundación de la ciudad como Villa del Apurón.

La devolución a la isla de la campana del histórico velero La Verdad, botado en Santa Cruz de La Palma en 1873 y naufragado en Bermudas en 1899, se efectuará en una reproducción de la carabela colombina, que acaba de botarse en Huelva donde un centenar de especialistas la han construido en los últimos dos años para la Fundación Nao Victoria, para conmemorar el 525 aniversario del periplo descubridor de La Pinta, La Niña y la Santa María

Esta campana, que ha sido donada por el ciudadano norteamericano Thomas Cox, llegará a la isla la semana del 9 de abril, a bordo de la Santa María, con destino final en el Museo Naval, que se encuentra en una reproducción de la carabela colombina. Será el viaje inaugural de esta reproducción, que ha incluido La Palma en este periplo precisamente para retornar la histórica campana.

De esta forma, esta campana que perteneció a la bricbarca La Verdad, seguramente el mejor barco botado en los astilleros palmeros de la familia Arozena, reputados como los más destacados constructores navales de Canarias, pasará de una carabela a otra, para quedar como uno de los tesoros del patrimonio naval de la isla.

Dos naos unidas por la campana de La Verdad

La nao Santa María fue adquirida por la corona española a Juan de la Cosa, marino cántabro que vivía en el Puerto de Santa María. Esta nao fue seguramente construida en Galicia, ya que con anterioridad a incorporarse al proyecto colombino era conocida como La Gallega.

Las fuentes de la época señalan que la Santa María era la nave de mayor porte de la flotilla, con mayor calado que las carabelas. Su porte no está especificado, pero según estudios realizados en base a documentos históricos de expediciones posteriores y tratadistas de construcción naval de la época, en función de su número de tripulantes, pudo ser de 100 toneles aproximadamente.

Las dimensiones de la réplica que trae la campana de La Verdad a La Palma son de una eslora de 28,30 metros y manga de casi ocho; esta reproducción desplaza doscientas toneladas y para su construcción se han utilizado 45 metros cúbicos de una madera tropical, iroko, que tiene una larga durabilidad.

La reproducción palmera de la Santa María, realizada en hormigón, fue un empeño de Armando Yanes Carrillo, quien fue presidente del cabildo, constructor naval y heredero de la histórica Casa Yanes, el armador que había encargado a los hermanos Arozena, Sebastián y Fernando, la construcción de La Verdad.

Esta réplica en tierra se construyó a partir de una recreación de la nao colombina que se construyó para la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, con el asesoramiento del capitán de navío Julio Guillén quien era director del Museo Naval de Madrid. La réplica sustituía a un barco de madera, que en fotos de finales del siglo XIX mostraba claramente las líneas de los veleros construidos por los Arozena en sus instalaciones de la calle de La Marina. Desde los años 60, el interior del Barco de la Virgen alberga el Museo Naval de La Palma, fundado por una iniciativa del Club de Leones de la isla.

Ahora, la vuelta de la campana de La Verdad, en el 525 aniversario de la fundación de Santa Cruz de La Palma, no sólo cierra un tornaviaje de 120 años, sino que recuerda el papel crucial de Canarias en la aventura americana.

El colofón de esta inaudita aventura, como si fuera una suerte de carambola del calendario, es que la devolución de la campana se va a producir el mismo día que se botó el velero naufragado en 1899: el 12 de abril, 145 años después de La Verdad fuese lanzado al agua de la bahía de la antigua Villa del Apurón.

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